El restaurador guipuzcoano Bixente Muñoz ha destacado la evolución de este certamen, cuya final se ha desarrollado este fin de semana en Estella y en el que han participado cocineros de las once localidades que integran la Red de Ciudad y Villas Medievales.
"El primero año se notaba que se hacían 'pintxos' más grandes de lo que es habitual, pero en esta ocasión se ha notado que los participantes lo han preparado muy bien y ha sido muy difícil, ya que me he enfrentado a los ganadores de cada municipio", ha comentado Muñoz.
El cocinero del Gran Sol ha dicho que está "muy contento" porque su propuesta "Txipi-chofa", "ha gustado" no sólo a las personas que lo han probado, sino también al jurado, formado por críticos y restauradores, es decir, "gente que sabe del tema", algo a lo que da valor Muñoz.
Este "pintxo" a base de arroz, chipirón en su tinta y alcachofa, ha permitido al restaurador guipuzcoano volver a ganar un concurso en el que ya triunfó en la primera edición, mientras que en la segunda fue distinguido con el premio a la originalidad.
Muñoz ha explicado que los reconocimientos en este tipo de concursos "es un beneficio para todos" porque sirve para que la gente "escuche el nombre Hondarribia y de la comarca del Bidasoa, y eso es muy positivo para que se acerquen a conocer esta zona".
"No somos San Sebastián o Bilbao, y tenemos que darnos a conocer a la gente de fuera", ha añadido el cocinero, que ha anunciado su predisposición a seguir presentándose a nuevos concursos "siempre que pueda".